Las imágenes de este artículo han sido generadas con inteligencia artificial. Cómo publicamos
Google ha empezado a permitir que algunos usuarios en Estados Unidos modifiquen la parte anterior a @gmail.com de su cuenta: es decir, cambiar el nombre de usuario principal o crear un alias que pase a ser la dirección asociada a la cuenta. Se trata de una novedad relevante porque, hasta ahora, Google permitía añadir alias y direcciones alternativas, pero no reemplazar la dirección @gmail.com que sirve como identificador principal para iniciar sesión y recibir correo.
La compañía lo anunció en su propio blog y en las páginas de ayuda, donde explican que desde la configuración de la cuenta se puede elegir un nuevo nombre de usuario, siempre y cuando esté disponible y no esté en uso por otra cuenta. El proceso se realiza desde la sección de cuenta de Google; tras elegir el nuevo nombre y confirmar la acción, la dirección antigua deja de ser la principal y la nueva aparece en servicios como Gmail, Drive o Fotos. Puedes consultar el anuncio oficial en el blog de Google aquí y la explicación en el soporte de cuentas aquí.

Es importante entender que esto no es un simple alias temporal: al hacer el cambio, la dirección que usabas deja de ser la principal de la cuenta. Google, no obstante, ha señalado que no liberará ese nombre para que otros lo reclamen; el antiguo identificador seguirá ligado a tu cuenta, con lo que nadie más podrá registrarlo. Esa decisión reduce el riesgo de que otras personas empiecen a recibir correos dirigidos a tu antigua identidad, pero no elimina otras consecuencias prácticas que conviene anticipar.
En términos de uso, Google promete que la nueva dirección se reflejará de forma casi inmediata en el ecosistema de servicios de la empresa. Aun así, hay matices: aplicaciones de terceros, servicios o sitios web que te hayan registrado con tu dirección anterior pueden haberse quedado con ese valor como identificador. En algunos casos la modificación no actualizará automáticamente esa información y tendrás que notificar el cambio o iniciar sesión con el nuevo correo si el proveedor lo soporta. Por eso es recomendable revisar las integraciones más críticas antes de proceder.
Desde una perspectiva de seguridad y recuperación, cambiar la dirección principal exige revisar los métodos asociados a la cuenta: correo de recuperación, número de teléfono, y las sesiones iniciadas en otros dispositivos. Si dependes de la dirección antigua para recibir códigos o para restablecer el acceso a ciertos servicios, conviene añadir la nueva dirección como contacto de confianza y verificar que la verificación en dos pasos y los mecanismos de recuperación sigan funcionando correctamente.
La funcionalidad se detectó por primera vez a finales de año pasado y, según Google, comienza ahora su despliegue en Estados Unidos. Esto quiere decir que no todos los usuarios la verán de inmediato; si no encuentras la opción en tu configuración, probablemente todavía no ha llegado a tu cuenta o región. Google no ha precisado un calendario público de disponibilidad global, por lo que quienes estén fuera de Estados Unidos deberán esperar a una expansión gradual del despliegue.
Para quienes estén pensando en aprovecharla, hay también razones prácticas o estéticas para hacerlo: actualizar un nombre pasado de moda, corregir errores tipográficos, unificar identidades profesionales y personales, o simplemente optar por una dirección más memorable. Pero conviene valorar ese beneficio frente al coste operacional de comunicar el cambio a contactos, actualizar perfiles en servicios externos y comprobar que las reglas de filtrado o reenvío en clientes de correo no se rompan tras el cambio.
Otra precaución: aunque Google indica que mantendrá el antiguo nombre vinculado a tu cuenta, aún existen escenarios en los que la visibilidad pública del correo (por ejemplo, en listas de contactos o en sistemas que almacenan copias antiguas) puede provocar confusiones. Hacer una pequeña campaña de comunicación —avisar a tu círculo más usado, actualizar tu firma de correo y, si procede, publicar el cambio en tus perfiles profesionales— reduce fricciones.

En el terreno técnico, la limitación más evidente es la necesidad de que el nuevo nombre no esté ya en uso. Esto mantiene la integridad del sistema pero también significa que quienes llevan años con direcciones cortas o arbitrarias podrían no encontrar una alternativa idéntica. Además, las cuentas gestionadas por organizaciones (Google Workspace) o las creadas inicialmente con direcciones que no terminan en @gmail.com pueden seguir sujetas a normas diferentes; si tu cuenta está bajo un dominio empresarial o educativo, revisa la política de tu administrador antes de intentar cambios.
Si quieres comprobar si la opción está disponible para ti, entra en myaccount.google.com, ve a la sección de información personal y busca la opción para cambiar el correo electrónico asociado a la cuenta. Antes de pulsar cualquier botón, asegúrate de hacer una lista mental de los servicios que usan esa dirección como identificador y de preparar un plan para actualizarlos: eso te ahorrará sorpresas desagradables después del cambio.
En definitiva, la capacidad de cambiar la parte anterior a @gmail.com abre una puerta útil para quienes quieran redefinir su identidad digital, pero no es una decisión puramente cosmética. Como con cualquier cambio que afecta al identificador principal de una cuenta, merece una valoración serena de riesgos y beneficios, y cierta preparación práctica. Para información oficial y detalles sobre los pasos y condiciones, consulta siempre las páginas de Google vinculadas al anuncio y al soporte técnico.
Relacionadas
Mas noticias del mismo tema.

Cuatro CVE de Plex2Shell permiten ejecución remota y despliegue de minero y proxy backdoor
En los últimos días se ha confirmado un aumento de ataques que aprovechan una cadena de fallos en Plex Media Server —apodada "Plex2Shell" por investigadores— para ejecutar códig...

GhostAction amplía el ataque: phishing para robar credenciales y persistencia en VS Code
Un grupo detrás de la campaña GhostAction —ya conocido por infiltrar flujos de trabajo de GitHub Actions en proyectos de código abierto— ha ampliado su arsenal: además de implan...

ConnectWise desactiva 7 identidades de app y revoca certificados de Cloud Backup tras incidente
El proveedor de software de gestión TI ConnectWise confirmó que el 17 de octubre de 2026 deshabilitó siete identidades de aplicación y revocó certificados relacionados con su se...

Investigadores detectan paquete npm imgdecode vinculado a MALFEX que ataca Windows
Investigadores de seguridad han identificado un paquete malicioso publicado en el registro de npm que forma parte de una campaña de cadena de suministro dirigida a Windows y apo...

OpenBSD 7.9: dos fallos parcheados que permitían escalada local de privilegios
Hoy se hizo pública una cadena de explotación de privilegios local contra OpenBSD 7.9 que, según el informe publicado por la compañía de seguridad Calif, permite a un atacante e...

OpenAI revela incidentes de IA no alineada; un GPT-5.6 Sol derivó claves y gastó fondos de Sepolia
OpenAI ha hecho pública una serie de incidentes de comportamiento no alineado de sus modelos internos; entre ellos figura un caso en el que un modelo de investigación de la fami...

Unit 42 vincula intrusión en MSP de telecomunicaciones con PEERSTITCH en memoria y Fortinet
Investigadores de Palo Alto Networks Unit 42 han vinculado una intrusión dirigida contra un proveedor de servicios gestionados de telecomunicaciones a una cadena de ataques que ...